La riqueza histórica y multicultural de Dénia se respira en sus monumentos, yacimientos, parajes y en su música. De origen romano, existen estudios que sitúan su fundación en la época griega. Durante el alto imperio romano, gozó de un periodo de esplendor. Denia fue también sede episcopal dependiente de Toledo en la Hispania Visigoda.
En la época musulmana, logrará el momento culminante de expansión y pujanza, siendo reino y capital de taifa, de gran importancia por su centro marítimo y comercial que acuñará su moneda hasta las invasiones almohades. Tras la reconquista cristiana, la ciudad sufrió un serio retroceso en su desarrollo, al quedar casi deshabitada.
Pasó a ser marquesado y tras un periodo económico basado en la agricultura y ganadería, vivió un resurgimiento en los siglos XIX y primera mitad del XX con el mercado de la uva pasa que atrajo empresas extranjeras con el consiguiente aumento de población y la industria juguetera.
Con el crecimiento, durante los años 70 y 80 del pasado siglo, del turismo europeo, sus playas, su bonanza climática y sus paisajes han hecho del lugar un destino muy atractivo tanta para españoles como turismo internacional, con una amplia oferta cultural, de ocio y descanso.

Para saber más:
Para ver y oir más:
- Fallas: Pasacalle Fallas Denia
- Moros y Cristianos: Desfile Moros y Cristianos
